Si son de los que disfrutan del olor a café por la mañana, de la pausa antes del atardecer, o de compartir un té especial con una buena torta si hace frío o una limonada congelada si hace calor y tienen planeado un viaje a París, este artículo es para ustedes. ¿Imaginan todo esto en un lugar tranquilo y lejos de los circuitos turísticos? Esto puede ser difícil de encontrar en París, ciudad conocida por sus cafés tradicionales repletos de gente queriendo sacarse una selfie. Si se preguntan dónde están los auténticos y mejores cafés de París, a continuación sus sueños hechos realidad.

1. Café de la Gran Mezquita de París (5e arrondissement)
Fachada del cafe de la mezquita de París
Dato: La esquina de la mezquita fue locación de uno de los cortos de Paris je t’aime (Quais de la Seine).

Ubicado en el distrito 5, este café es ideal para descansar las piernas luego de un paseo por el Jardín de Plantas o el barrio latino, saborear un delicioso té de menta y leer un buen libro. Al ingresar hay un patio con mucha vegetación y mesitas rodeando las paredes con hermosos mosaicos. Al fondo hay otro patio, que en invierno es cubierto, también repleto de plantas y árboles, donde cada tanto asoman mariposas y se escucha el sonido de los pajaritos. A cada rato un mesero te ofrecerá té. Por supuesto, será irresistible porque es delicioso, pero atención: cada uno cuesta 2 euros ¡y no podrás dejar de tomarlo! Además, venden delicias típicas como backlava con pistacho. Un lugar imperdible y no tan conocido en París, pero que de a poco comienza a atraer gente especialmente en temporada, los fines de semana y después de las seis de la tarde. Por supuesto, recomendamos ir a contrarreloj.

Mostrador con todos los dulces
Los dulces se piden en el mostrador, suele haber fila pero cuando está tranquilo es recomendable conversar con las personas que atienden y consultarles por los ingredientes o pedir recomendaciones.
Té de menta y las mejores delicias orientales
Pedimos un backlava y el señor que atendía nos dijo que también teníamos que probar el gateau aux noix et coco (pastelito con nuez y coco) y el sablée aux amandes (galleta con almendras). ¡Nos los regaló y obviamente no nos pudimos resistir!
2. L’Ebouillanté (4 e arrondissement)

Este hermoso local se encuentra ubicado en el barrio de Le Marais, en pleno corazón de París. Sin embargo, no está en una de sus transitadas calles sino en la pequeña rue des barres. Como si se tratara de un pasaje, esta antigua calle peatonal mide tan sólo 130 metros de largo. Nace cerca del Sena y se ha vuelto una joya imperdible. Además de haber sido parte de la historia medieval de la ciudad, tener intacta una maison à colombages que en aquella época había pertenecido a una Abadía, y un acceso a la Iglesia Saint-Gervais, acoge actualmente uno de los cafés más bonitos de París: L’Ebouillanté.

Fuimos amorosamente hospedados más de una vez por una amiga que vive actualmente en esta ciudad y una de esas veces quisimos agradecerle con una merienda. Elegimos para la ocasión un jugo de pomelo, un té helado, un café allongé y para comer compartimos un crumble de manzanas y budines con canela y nuez. ¡Delicioso! Dato de color: La chica que nos atendió era argentina, nunca faltará alguien para hablar español en Paris.

3. La laverie (20e arrondissement)
Terraza del  cafe La Laverie en Paris

Si ya nos vienen leyendo, saben que le tenemos un cariño especial al distrito 20. Ideal para una pausa luego de visitar el Père Lachaise o el parque de Belleville, en la esquina donde se encuentran la rue Sorbier y la rue Ménilmontant está La Laverie, nuestro café preferido, donde siempre te recibirán con una sonrisa. Es difícil decidir entre la citronnade (limonada casera) o el té helado en verano, y entre el café y el chocolate caliente cuando hace frío. Todo es rico. Por la mañana tienen menú de desayuno a buen precio, en la barra el café cuesta 1 euro, y a la tarde ofrecen tortas. La terraza siempre está bañada de muy buena luz, algo no tan fácil de encontrar en París. Por dentro, la decoración es vintage. Imposible no tentarse con el pequeño living y sus sillones, para continuar tomando algo cuando comienza a bajar el sol.


Dato: antes de entrar no olviden asomarse por la rue Ménilmontant hacia abajo, tendrán una vista espectacular al Pompidou, que se destaca entre los tradicionales edificios.

4. Plateau bar – Gaîté Lyrique (3e arrondissement)

Abierto de martes a domingos, el Plateau bar del centro cultural Gaîté  Lyrique es ideal para quienes necesiten trabajar un rato con la computadora. Un lugar fantástico para pasar un rato tomando un café, usando el wifi abierto y gratuito y cargando sus dispositivos, todo esto en un ambiente joven, auténtico y relajado.

cafe de Gaîté Lyrique, luz de neón y barra

Caracterizado por sus luces tenues, amplias mesas y cómodas sillas eames de colores, este café invita a quedarse la tarde entera. Orientado a las nuevas tecnologías, cuenta con un espacio ideal para familias, con videojuegos y un centro de recursos e investigación, biblioteca y computadoras a disposición abierto a curiosas y curiosos. Ubicado en el primer piso del centro cultural, el espacio se adapta a diferentes eventos, allí tuve la oportunidad de ver en 2014 a la gran Agnès Varda dando una charla abierta a todo público. Recomendamos fuertemente chequear su página y actividades, la web está en francés e inglés: https://gaite-lyrique.net/programmation

Nota: El café con leche grande cuesta 3,50 € , y si bien nos parece muy elevado es un precio típicamente parisino. Los cafés y tips low cost los recomendamos en nuestro artículo Comer, tomar, pasear: 5 consejos para no gastar de más en París.

5. La felicità (13e arrondissement)

Como no podía ser de otra manera, recomendamos una vez más acercarse a La felicità. Este gran galpón no sólo ofrece helados, pizza y alcohol. La cafetería tiene opciones dulces deliciosas, una más tentadora que la otra y el café es muy bueno. Hay varios sectores para sentarse, pero el mejor se encuentra en el primer piso. Con mesas grandes para compartir y una biblioteca con decoración antigua, es el sector más cálido y tranquilo de La felicità. Además hay sillones y una iluminación cálida, perfecta para pasar una tarde de otoño degustando un buen café alrededor de muchos libros.

biblioteca antigua la felicita cafe paris
¿Cómo llegar?

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