Existen muchas maneras de viajar barato, una de ellas es trabajar a cambio de comida y hospedaje. En esos intercambios se puede conocer muchísima gente, diferentes culturas y modos de vivir. Además, descubrirán facetas de si mismxs que probablemente desconocían. Se sentirán fuertes o débiles, dependiendo de la ocasión. Se encontrarán hablando a la perfección un idioma con el que no se sentían tan cómodxs. Cargarán baldes con cemento y se creerán He-Man o She-ra, o simplemente compartirán una comida con gente que vive distinto a ustedes y aún así se sentirán en casa. ¿Esta idea les interesa? A continuación les contamos, desde nuestra experiencia propia, por dónde empezar.

¿Cómo funcionan los voluntariados? ¿Cómo los encontramos?

Hay muchas plataformas para realizar voluntariados por el mundo, hoy en día Internet es una herramienta que puede ayudarnos muchísimo a entrar en contacto con gente que necesita una mano en sus proyectos, y que puede darnos una mano también a quienes viajamos.

Por ejemplo: WWOOF fue una de las primeras en ofrecer este tipo de vínculo, se especializa en granjas orgánicas y permacultura. Workaway y Worldpackers apuntan a las personas que salen a la ruta con mochilas en sus espaldas y están dispuestas a hacer desde trabajos de construcción, cuidado de niñxs, enseñanza de idiomas, hasta trabajo en hostels. También se ofrecen voluntariados en ONGs y comunidades educativas locales. La oferta es muy variada. Todas las plataformas piden una membresía anual para poder poner en contacto anfitriones con voluntarixs, es el intercambio económico que sigue conectando viajantes con gente que necesita ayuda en sus proyectos. Hacer voluntariados es tejer redes entre personas. Un voluntariado es una gran solución para quienes viajan con bajo presupuesto y para quienes tienen un emprendimiento, necesitan una mano y pueden dar algo a cambio. Recomendamos averiguar el país al que desean ir y fijarse las condiciones de visado para ingresar al mismo.

Explicación plataforma de voluntariado: Cómo usar Workaway para viajar, unirse a la comunidad, conectar y viajar como nativo

¿Qué página para hacer un voluntariado en pareja es mejor?

Podemos contar nuestra experiencia personal: Desde @mapacosmico nos encontramos viajando de a dos, y por eso elegimos la plataforma Workaway, que nos da una membresía muchísimo más económica que las otras plataformas por viajar en pareja. El costo por persona es similar en todas las plataformas, pero al viajar en dupla nos convino Workaway. La membresía para 1 persona cuesta 39€ por año y para dos personas 49€ (¡es una diferencia considerable!). Pueden hacerlo con una amiga o un amigo, con su compañera o compañero de vida o de viaje, o con quien quieran. Aclaren siempre cuál es su vínculo en el perfil.

Descripción workaway viajar en pareja y registrarse para hacer un voluntariado

OK, pero ¿por dónde empezamos?

¡Lo primero es armar un perfil! Contar a sus potenciales anfitriones quiénes son, qué les gusta hacer, por qué eligen viajar de esta manera. Toda la gente que está en estas plataformas es amante de los viajes, de conocer personas de todo el mundo y, por supuesto, de dar una mano. Si tienen lindas fotos de sus viajes (donde se les vea disfrutando o trabajando si ya tienen experiencia de voluntariado) no duden en subirlas. Muchas veces las y los anfitriones reciben muchísimas solicitudes y no leen en detalle todos los perfiles. Una foto simpática y una pequeña síntesis en su descripción puede ser muy útil.

Unirse a workaway, plataforma de voluntariado para viajar y conectarse localmente
Registrarse a workaway, plataforma de voluntariado para viajar en pareja o solos

Después de la descripción, que recomendamos realizar en español pero también en inglés (aunque sea muy básico), deberán completar el tipo de ayuda que están dispuestos a realizar: jardinería, cuidado de niñxs, ayuda con computadoras, construcción, enseñanza de idiomas, etc. A su vez, es muy recomendable completar sus habilidades: aquí pónganse creativas y creativos porque todo suma. En nuestro caso, además de lo que sabemos hacer pusimos que somos puntuales y que trabajamos con buen humor, porque sabemos que hace la diferencia, y eso aporta muchísimo. Por otro lado tendrán que aclarar qué edad tienen, idiomas que hablan (aunque sea de manera muy básica es bueno ponerlo), si fuman, tienen permiso de conducir, alergias o si siguen algún tipo de dieta en particular. Una vez completado el perfil, pueden salir a contactar anfitriones.

¡Les dejamos nuestro perfil, que tal vez les sirva de inspiración! Lleva tiempo armarlo pero es muy útil, y además es un ejercicio interesante de auto-conocimiento. No siempre tenemos oportunidades para describirnos desde nuestro costado viajero.

¿Qué tipo de trabajos hay que hacer en un voluntariado y por cuántas horas al día?

Esto dependerá de sus intereses. Encontrarán muchísimas ofertas diferente. En Francia hemos encontrado sobre todo granjas y castillos o casas para restaurar. Además, familias necesitando ayuda con sus niñxs. Les recomendamos buscar algo que les resulte desafiante pero no agobiante, actividades que sientan que van a ponerles a prueba, donde van a aprender algo nuevo y probablemente les divierta. Pero si no les gustan lxs niñxs recomendamos no buscar una familia que necesite ayuda en la casa. O si no se llevan bien con los animales, intenten evitar los hospedajes que buscan ayuda en la granja o con las mascotas. ¡Hay de todo tipo! Investiguen mucho, es entretenido ver la oferta y soñar con un próximo viaje haciendo algo distinto, o ayudando a otras personas e intercambiando conocimientos.

Equipo de trabajo en el voluntariado: guantes y balde en una mesa con flores, restauración de una casona del 1800
Elementos de trabajo en el voluntariado:  restauración de una casona del 1800, habitación con chimenea, baldes de pintura

En nuestra primera experiencia con Workaway, por ejemplo, la pareja de anfitriones estaba buscando ayuda para hacer trabajos manuales en una casona del 1800 que funcionaba como Bed and Breakfast. Trabajábamos 4 horas y media por día, cinco veces a la semana, comenzando temprano en la mañana y terminando al mediodía con una comida comunitaria. La anfitriona preparaba, con ayuda de una voluntaria, una comida diferente cada día (¡deliciosa pero picante!). Almorzábamos todxs como una comunidad. Al terminar de ordenar después de la comida, teníamos el resto de la tarde libre.

Algunos días las actividades fueron sencillas y entretenidas. Lijamos y pintamos paredes, cocinamos para el equipo, hicimos algunos trabajos de jardinería. Otras veces fue más duro: cargamos baldes de cemento por las escaleras de la casona durante dos mañanas enteras, hasta que completamos un nuevo piso para una habitación. A cambio, teníamos una habitación con baño privado, en uno de los departamentitos de lo que en temporada alta era parte del alojamiento. Compartíamos la cocina donde desayunábamos y cenábamos, a veces por nuestra cuenta y otras con otras parejas de voluntarixs. Toda la comida estaba incluida en este voluntariado. Además del almuerzo comunitario, se hacía una compra semanal y a la noche cada quien preparaba lo que quería.

En otra de nuestras experiencias los trabajos fueron más variados todavía: organización de eventos, limpieza del espacio compartido, lavandería, jardinería y hasta propuestas de diseño y remodelación para la restauración de unas casas antiguas en la montaña.

Trabajo en voluntariado de jardinería al aire libre en la montaña

Tiempo libre: Tendrán muchísimo tiempo para ustedes después de realizar las tareas asignadas por el voluntariado. Para quienes estén acostumbradxs a jornadas laborales de 8 o 9 horas y viven en ciudades grandes donde tienen que viajar para ir al trabajo, esto es un cambio de vida radical. En la mayor parte de los casos vivirán en el mismo lugar donde harán su trabajo voluntario, con lo cual no tendrán tiempo de viaje. En nuestro caso utilizamos el tiempo libre para dar forma al blog, diseñando, escribiendo, editando fotos y contando nuestras historias cotidianas en Instagram. Además, aprovechamos para viajar, descubrir los pueblos cercanos y realizar caminatas por la montaña. En algunos voluntariados se ofrecen actividades complementarias como yoga o meditación.

¿Cuánto tiempo nos hospedan?

Esto dependerá de la necesidad de cada host, y de la capacidad de negociación de ustedes. Algunos huéspedes prefieren estancias cortas (una semana) y otrxs optan sólo por las largas (mínimo dos semanas o un mes). Todo es conversable, nos ha pasado de llegar a un lugar donde pensábamos quedarnos un mes y finalmente nos fuimos a las dos semanas. Mientras sean claros y claras con sus necesidades e intenciones, y sus hosts sean flexibles, no tendrán problema. Es por esto que es tan importante hacerse un buen perfil y hablar bastante por mensaje privado o teléfono antes de ir al voluntariado.

Si viajan en pareja probablemente necesiten algo de intimidad, por lo cual no está de más consultar con sus hosts por una habitación privada. En algunos lugares los cuartos son compartidos, en otros no. Si viajan en verano, muchos ofrecen carpas o casas rodantes. En otros casos, viajando fuera de temporada les puede tocar un bed and breakfast vacío (tuvimos una experiencia de este tipo) o simplemente una habitación privada en una casa. Su consulta no molesta, sáquense las dudas siempre antes de viajar para evitar malos entendidos.

¿Cubren las comidas en el voluntariado?

Por lo general las comidas están cubiertas, pero siempre recomendamos leer la letra chica. En algunos casos sólo se cubre el almuerzo (que puede ser después o durante las horas de trabajo), en otros casos se cena con lxs huéspedes como una familia. En muy pocos casos no se incluye la comida. Siempre lean toda la descripción antes de aplicar y si hay algo que no comprenden pueden preguntar.

Comida en el voluntariado: tortas de frutas para un evento

Generalmente en los perfiles lxs hosts aclaran qué tipos de comida proveen. Si tienen alguna dieta en particular es importante ponerlo en el perfil y recordarlo en un mensajito a lxs anfitrionxs antes de viajar. En nuestro caso siempre aclaramos en nuestro perfil que no comemos carne, pero tuvimos anfitriones que no lo leyeron por anticipado.

En una ocasión, al llegar a un voluntariado, la host nos comentó que recién ese mismo día había chequeado si teníamos algún requerimiento alimenticio. Finalmente no fue un problema ya que la persona que cocinaba supo adaptar perfectamente los platos, y en nuestro caso somos flexibles (no nos molesta comer mucha ensalada), pero cuando hay trabajo duro y es invierno, siempre es mejor tener un buen plato de comida caliente luego de una jornada intensa.

¿Vale la pena hacer la inversión en una plataforma de voluntariado?

Por supuesto. Si están pensando en viajar por Europa, por ejemplo, cincuenta euros puede ser el presupuesto de tan solo uno o dos días de viaje. En nuestro caso, probamos Workaway en Francia. Estábamos viajando con una visa de vacaciones y trabajo (VVT) y nos estaba costando conseguir trabajo después de la temporada de verano. Para no gastar nuestros pocos ahorros quedándonos fijos en un lugar con la preocupación constante a cuestas, invertimos ese monto en la membresía y comenzamos a buscar potenciales anfitriones. Encontramos rápidamente muchísima gente dispuesta a hospedarnos y cubrirnos las comidas a cambio de algunas horas de trabajo, y decidimos ir al que más nos interesó. Además, teníamos pensado en algún momento viajar por Francia para conocer el país, y la experiencia de hacer un voluntariado fue un impulso ideal para conocer los Pirineos, explorar Perpignan, Carcassone y hasta descubrir pueblos muy pequeñitos donde no llega el turismo.

Por otro lado, en el mejor de los casos, no utilizarán dinero durante su estadía en un Workaway. En las experiencia de voluntariado que hemos hecho, jamás tuvimos la necesidad o el impulso de salir a comprar cosas, todas las comidas estaban incluidas y no necesitábamos mucho más. Sólo en uno de los voluntariados salíamos los fines de semana o por la tarde a explorar la zona y teníamos que tomar un bus de tan sólo 1 euro. Es una experiencia recomendable también desde este punto, alejarse del dinero por un rato es una forma de desintoxicación. Viajar sin preocupaciones monetarias y descubrir que hay otras maneras de sustentarse e incluso de concebir el capital y los intercambios es una experiencia muy recomendable. Sin embargo siempre es bueno tener unos ahorros por si sucede un imprevisto o para moverse de un voluntariado a otro (en caso de que no hagan autostop). Por otro lado, siempre es necesario viajar con un seguro médico de viaje, se puede ahorrar en muchas cosas menos en salud. En uno de los voluntariados estuvimos trabajando en el bosque y a Sebastián le picó una garrapata: logramos extraerla pero, como una semana después tuvo fiebre, decidimos llamar un médico. En otra ocasión, haciendo jardinería nos pinchamos los dedos con unas palmeras realmente furiosas. A partir de esta lesión uno de los dedos se hinchó tanto que necesitó 10 sesiones de fisioterapia. Nada de esto fue grave, sin embargo teniendo el seguro médico pudo solucionarse rápidamente y sin ningún costo extra que implicara un gasto durante el viaje (era un monto fijo anual que ya habíamos pagado). En el mejor de los casos no lo usarán, pero siempre hay que viajar con cobertura, para poder hacerlo con tranquilidad.

¿Es recomendable hacer un voluntariado en pareja?

Por supuesto. Siendo dos pueden acompañarse y compartir tareas. Algunas veces les tocará trabajar en equipo, otras no. Si vienen viajando hace mucho de a dos, cuando tengan momentos de trabajo por separado probablemente sea bonito tener un rato a solas y después poder contarse qué hicieron en el día.

En nuestra experiencia personal, un voluntariado puede fortalecer mucho el vínculo ya que se verán enfrentados a muchas cosas nuevas. Desde tener que tomar decisiones hasta hacer en dupla trabajos físicos o que puedan implicar una carga emocional fuerte. La experiencia de voluntariado nos abre a un mundo al que en muchos casos no estamos acostumbradxs, y eso es siempre movilizante. Vivir unos días o meses (tal vez años) sin dinero en medio de un mundo que se mueve de manera capitalista es de por sí movilizante. Y estar lejos de casa es siempre un desafío, es una muy buena experiencia para hacer entre amigxs o pareja.

¿Hay trabajos de voluntariado que sean pagos?

Sí, aunque pocos. Por lo general los trabajos son pagos en temporada alta. Hay muchos bed and breakfast y hostales que durante el verano o invierno reciben ingresos y pueden hacer un aporte monetario además de cubrir comidas y hospedaje. Cuando encuentren un perfil que aclara que puede ofrecer un intercambio monetario, pregunten si está disponible en ese momento, de qué manera y cuánto se ofrece. En algunos casos es solamente dinero para cubrir las comidas, pero en otros puede sumar un poco más: hay quienes ofrecen el equivalente a un sueldo mínimo.

¿Les queda alguna duda sobre viajar haciendo voluntariados en pareja?

Somos bastante nuevxs en el mundo de los voluntariados pero ya hemos experimentado un poco durante el último año, ojalá nuestra experiencia les haya sido de utilidad. Si les queda alguna pregunta, les leemos en los comentarios. Si quieren preguntar algo más bien privado o son tímidxs pueden escribirnos a hola@mapacosmico.com


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