El lujo es vulgaridad dijo, y me conquistó cantaba el Indio Solari. ¿Si les contáramos que detrás del lujo de París se esconde la historia secreta de una anarquista, nos creerían? ¿Y si les dijéramos que en un exclusivo centro comercial pueden acceder de manera gratuita a la mejor vista de la ciudad? ¿La Ópera esconde una maldición? ¿La columna de Place Vendôme fue derribada a causa de un artista? A continuación, algunos secretos sobre la Ópera, las Galerías Lafayette y Place Vendôme que seguro les despertarán las ganas visitarlas con otros ojos.
Este artículo fue escrito en tiempos de confinamiento, para proteger a los sistemas de salud sin dejar de viajar, de sofá a sofá. Les dejamos una playlist para acompañar la lectura.

Corsets y lujo:  una historia secreta de París

¿Opresión o libertad? Del corset al sostén

Durante el Segundo Imperio, con Napoleón III a la cabeza, París sufrió una serie de grandes modificaciones en su tejido urbano que la hicieron verse como la conocemos hoy. Se abrieron boulevards y avenidas, dejando atrás los callejones que servían de escenario perfecto para revueltas y barricadas. Dentro de las renovaciones a cargo del Barón Haussmann, se creó la nueva Ópera de París. Y justo detrás de la misma hoy en día todavía encontramos las Galerías Lafayette. El barrio devino símbolo de poder adquisitivo, las mujeres ricas que vivían en los inmensos apartamentos de la zona invertían su tiempo libre en los almacenes comerciales. En la época, el corset era indispensable en la vestimenta de las mujeres, especialmente entre la aristocracia y burguesía pero también en otros sectores de la sociedad francesa. Símbolo de opresión, con el corset las mujeres llevaban un pañuelo con amoníaco, en caso de desmayo por falta de aire. Toda aquella que se haya probado un corset para una fiesta de 15 conoce el sufrimiento en silencio y la incomodidad que acompaña su uso.

Historias secretas de París: corset de Cadolle
Le corset, histoire, médecine, hygiène. Étude historique (1905)

Luego de la derrota de Napoleón III en la guerra franco-prusiana, el gobierno provisional se instaló en Versalles y en 1871 en París estalló la Comuna, donde revolucionarias y revolucionarios tomaron las calles, manifestándose contra ese gobierno y funcionando durante 60 días como un proyecto político popular autogestionado. Entre quienes salieron a las calles estaba Herminie Cadolle, obrera especializada en corsets, que formó parte de la Unión de las mujeres por la defensa de París y cuidado de heridos durante la Comuna y luego fue tesorera de un comité de apoyo a los deportados. Exiliada unos años más tarde en Buenos Aires, abrió su primera boutique de lencería e hizo su fortuna en Argentina. Allí creó el corselet-gorge o bienêtre (bienestar), como lo llamó ella, que cortaba el tradicional corset al medio. Éste era el prototipo del corpiño horizontal que liberaría, por fin, el abdomen de las mujeres favoreciendo el confort y dándoles (literalmente) un respiro. Herminie volvió a París para presentar su creación en la Exposición Universal de 1889, la famosa feria para la cual fue creada la Torre Eiffel. Sin embargo, hasta que fue necesario durante la Gran Guerra, las mujeres no abandonaron del todo el corset. En 1910 Herminie Cadolle abrió su taller y tienda en un exclusivo barrio cercano a donde hoy se encuentran las Galerías Lafayette. Lo que comenzó como el sueño de la liberación del cuerpo de sus ataduras se convirtió en un negocio familiar que escaló hasta ser una de las tiendas de lencería más exclusivas de París.

Las galerías Lafayette

París, lujo e historias secretas: Galerías Lafayette en Navidad

Con setenta mil metros cuadrados de tiendas de lujo, las Galerías Lafayette son un símbolo de las compras y la ostentación. Estos grandes almacenes se construyeron poco después de que este tipo de tiendas departamentales como Le bon marché o Printemps tuvieran su boom. Fue en 1912 cuando este establecimiento pegó el salto: Se encargó en ese año la construcción de la hermosa cúpula en la nave principal del edificio, convirtiéndola en un símbolo de Galerías Lafayette a nivel internacional. A 43 metros de altura se encuentra esta obra art nouveau diseñada por tres artistas de la Escuela de Nancy, realizada en vidrio y marcos de acero, donde se destacan los colores de los vitrales. Si visitan París entre diciembre y enero verán el fantástico árbol de navidad que se monta debajo de la hermosa cúpula.

En el año 1919 el techo de las Galerías pasó a ser icónico gracias a Jules Védrines, aviador pionero francés. De manera ilegal y por primera vez realizó el aterrizaje de un avión sobre el techo de un inmueble. Allí mismo, donde aterrizó Védrines, considerado a la vez héroe y delincuente, encontrarán una increíble vista de la ciudad de París. Y lo mejor: pueden visitarla de manera gratuita. Al final del invierno, cuando no hay mucho turismo en la ciudad, desde esta terraza se ven los mejores atardeceres detrás de la Torre Eiffel. La vista panorámica es de casi 360 grados, podrán ver desde la basílica de Sacré-Coeur hasta el Arco de Triunfo pasando por todos los monumentos y emblemáticos edificios de París. Destacamos su cercanía a la Ópera y el Centro Pompidou, que rebalsa con su tamaño y diseño entre todos los edificios bajos y grises. Después de una visita por las Galerías Lafayette no podemos evitar dar una vuelta alrededor del Palais Garnier.

París, lujo e historias secretas: terraza de Galerias Lafayette
París, lujo e historias secretas: terraza de Galerías Lafayette
La Opera de París, desde Galerías Lafayette

Palais Garnier: la Ópera de París

Este edificio tan único que vemos desde las Galerías es el Palais Garnier, más conocido como la Ópera de París, el cual esconde incontables historias. El edificio fue encargado por Napoleón III y la emperatriz Eugenia como parte de las grandes renovaciones de la ciudad bajo su imperio. Cuentan las historias que buscaban un edificio más seguro para ellos, que habían sufrido un intento de asesinato junto a la entrada de la vieja Ópera de París. Lo que sí es seguro, es que deseaban un teatro con su sello, monumental, una ópera al estilo del Segundo Imperio. Si visitan la Ópera hoy en día, en su cara sudoeste verán la entrada exclusiva para el Emperador, custodiada por esculturas de águilas imperiales. Llama la atención que allí mismo hoy está el busto de Charles Garnier, quien da nombre al edificio. Para escoger el diseño del mismo, se realizó un concurso donde, entre docenas de propuestas, Garnier fue el ganador sorpresa. Era un arquitecto egresado de la prestigiosa Escuela de Bellas Artes de París, pero aún desconocido en el ambiente y, para la sorpresa de todas y todos, salió triunfante. Se esperaba que ganara el favorito de la emperatriz: Eugène Viollet-le-Duc, quien había estado al frente de importantes renovaciones de edificios medievales como la catedral Notre-Dame de París y la ciudadela de Carcassone.

La construcción de este monumental edificio de 12 mil metros cuadrados, dedicado a la música, la ópera y el ballet, comenzó en 1862 y estuvo marcada por varios obstáculos. En primer lugar, durante las excavaciones se descubrieron cuevas con depósitos de aguas subterráneas, que debieron ser absorbidas con bombas, demorando la construcción. Ese sería el supuesto lago que Gastón Leroux imaginó como hogar para su fantasma de la Ópera y que aún hoy puede visitarse si planean dar un paseo por la Ópera. La construcción también fue interrumpida tras la guerra franco-prusiana, la caída del Segundo Imperio y la Comuna de París, y hasta que la antigua ópera no fue destruida durante un incendio que duró más de un día, la construcción del Palais Garnier estuvo abandonada. Luego de aquel incidente se retomaron los trabajos e inauguró finalmente en 1875. En uno de los lados de este monumental edificio podemos ver las rampas que estaban concebidas especialmente como entrada privada para Napoleón III. Sin embargo, como pueden imaginar, nunca las usó ya que fue derrocado en 1870, cinco años antes de que la ópera fuera completada.

Ópera de París, candelabro

Garnier también diseñó un candelabro de siete toneladas de bronce y cristal que fue controversial, ya que desde los asientos más elevados de la sala, bloqueaba la vista no sólo al cielorraso sino también al escenario. Sin embargo Garnier estaba orgulloso de su creación e hizo caso omiso a las críticas. Ese hermoso y pesado candelabro era sostenido por un sistema de contrapesos que fallaron una noche de mayo de 1896. Durante la representación de la ópera Helle, dos contrapesos de más de 300 kg cada uno cayeron, matando a una persona en la audiencia. Este trágico evento sirvió de inspiración al periodista Gastón Leroux para su obra de ficción El fantasma de la Ópera.

Para recorrer la ópera desde la comodidad del sillón pueden hacer click aquí.

La plaza Vendôme

Saliendo de la Ópera, bajando por la rue de la Paix, se llega a una de las plazas más lujosas y con más personalidad de la ciudad. Durante mucho tiempo fue llamada plaza Louis-le-Grand (Luis el grande), y encarnaba el poder absoluto que el rey ejercía sobre Francia. En el centro de la misma se encontró desde 1699 hasta hasta 1792 una estatua ecuestre de Luis XIV, el Rey Sol, que fue destruida durante la Revolución Francesa. Hoy en día, la Place Vendôme está dominada por la columna con la estatua de Napoleón vestido de César en la cima. En la plaza podemos encontrar algunos de los hoteles más exclusivos de la ciudad y tiendas de prestigio. En la rue de la paix (calle de la paz) que atraviesa la plaza es donde están las joyerías y relojerías más lujosas de París. Un buen ejemplo de su presencia en la cultura popular es la versión francesa de Monopoly: en el juego, esta calle es la propiedad más costosa de todas.

Historia secreta de la lujosa Place Vendôme en París

¿Qué historia se esconde detrás de esta columna? Fue erigida para conmemorar la victoria de Napoleón en Austerlitz y la leyenda cuenta que fue construida a partir de 1200 armas y cañones fundidos capturados de sus enemigos (¡como el trono de hierro de Game of Thrones!). Durante la ya mencionada Comuna de París, frente a veinte mil personas, la columna fue derribada. Derrotado el gobierno revolucionario, el artista Gustave Courbet fue el único juzgado por este hecho, por haber sido la cabeza del comité de patrimonio y haberse pronunciado en contra de la columna, considerándolo un símbolo del régimen imperial y el militarismo (e irónicamente encontrarse en el eje de la «calle de la paz»). Su idea no era destruirla sino reubicarla en un lugar como el Hotel de los Inválidos (dedicado al ejército). Esa columna, afirmaba Courbet, no tenía lugar en una plaza pública. Luego de seis meses de prisión fue demandado por una suma de dinero que no tenía (300 mil francos), con lo cual se exilió a Suiza, donde murió. Pueden ver El origen del mundo, una de sus obras más famosas, en el Museo de Orsay y la columna restaurada en el centro de la plaza Vendôme.


París está repleta de historias secretas que enriquecerán muchísimo una visita a la ciudad. Detrás de todo el glamour y el lujo de sus fachadas suntuosas y vitrinas repletas de artículos suntuosos, se esconde infinidad de pequeñas historias de individuos excepcionales y movimientos sociales que le dieron forma a sus calles y sus monumentos. Aunque algunas veces estas historias no están inscriptas en ninguna placa conmemorativa, podemos seguir contándolas para mantenerlas vivas.

Si quieren conocer más sobre París, no dejen de leer nuestras notas y artículos sobre la ciudad de la luz, donde les contamos de nuestros lugares favoritos y cómo vivirla desde un lugar diferente.

2 comentarios en “París: ¿Qué historias se esconden detrás del lujo?”

  1. Que buena información.
    Para mi la plaza Vendôme es uno de los lugares mas refinados de París y con la historia que comparten la enriquecen aún más.
    Gracias

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